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AMLO: como comandante supremo, no voy a reprimir al pueblo

Al anunciar su estrategia de seguridad para el próximo sexenio, el precandidato de Morena a la presidencia de la República, Andrés  Manuel López Obrador se refirió con toda claridad a algo que preocupa profundamente a la sociedad: la Ley de Seguridad Interior y su potencial represivo.

El tabasqueño prometió, lo ha venido diciendo desde que el presidente Enrique Peña Nieto promulgó la ley, que él, al convertirse en comandante supremo de la fuerzas armadas, nunca usará al ejército para reprimir a la sociedad. Y hay que ver cómo la gente, en los mítines, confía en esta expresión.

Se recordará que Organizaciones nacionales e internacionales defensoras de derechos humanos y transparencia, demandaron al presidente Peña frenar la ley que busca regular la actuación de militares en las calles.

Se habían incrementado las voces en contra de la Ley de Seguridad Interior, aprobada por el Congreso el pasado 15 de diciembre que ahora reglamenta las tareas que realizan soldados y marinos en el combate al crimen.

El Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la información y Protección de Datos Personales, pidió a Peña Nieto emitir observaciones, a fin de que se privilegie el principio de máxima publicidad.

El organismo consideró que la legislación no garantizaba el derecho de acceso a la información, pues lejos de propugnar por la apertura de la información se privilegia su reserva.

Esta petición se sumaba a la de diez organizaciones extranjeras, como Amnistía Internacional, que conformaron una coalición para observar y documentar la situación de derechos humanos en el país tras la aprobación de dicha Ley e hicieron un llamado al presidente Enrique Peña Nieto para que ejerza su facultad de veto, por considerar que implica un grave retroceso para una nación que ya se enfrenta a niveles de violencia sin precedentes y a una situación generalizada de violaciones a derechos humanos.

Incluso el presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Luis Raúl González Pérez advirtió que impugnará la ley ante la Suprema Corte, pues dijo: “todavía queda la posibilidad y por eso el exhorto con todo el respeto al Presidente de la Republica para que una facultad que él tiene es la facultad de veto”.

 

Al final Peña desoyó las voces y promulgó la ley. AMLO ha tranquilizado a sus seguidores con un simple: como comandante supremo, no la voy a usar contra el pueblo.

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Sara Pablo

Periodista.