Ojera AzulTinta Fuerte

¿Qué es el cáncer?

La ventana era pequeña, aún así la habitación se iluminaba con cada rayo que antecedía el bramido del cielo. Era ensordecedor, como un grito venido de la prehistoria. El insomnio se tornó en una velada de miedo. La tormenta traía consigo el terror a la muerte causada por lo desconocido. Entonces la imagen de mi padre enfermó tuvo sentido. Era él y su postración la antesala de un nuevo significado en la vida, quizá sabido pero olvidado ante las interminables rutinas diarias, contadas por lo que se produce, no por lo que se aprende, se crece o se muere.

El esqueleto se dibuja debajo de su piel adelgazada. Él duerme cuando no se queja. Sus ojos ya no brillan, están cubiertos por un velo de desconcierto. Cuando fija su mirada en un punto, mira lo que no ve. Habla de cielos brumosos, de maíz, de espinas, de nubes, de leche, de caminos.

“Mueren tres personas cada hora por cáncer en México”, leo en una nota periodística que agrega: El cáncer “es la tercera causa de muerte en nuestros país”. Con todo y los altos costos que representa la atención de esta enfermedad, los legisladores noaprueban el Programa Integral de Prevención y Control del Cáncer. A penas en mayo pasado dieron su fallo para contar con un registro nacional, el que a falta de presupuesto se realizará a partir de una muestra.

—Come, te ruego
—Cómo jodes, me dices

Ya no juegas más con mi hijo. Cada que tienes aliento me lo encargas. “Cuida a mi nieto”. Te contradigo, quizá te miento y me miento, pero de verdad lo deseo. “Échale ganas, vas a salir”.

Qué es el cáncer. ¿Una maldición? ¿Un castigo? ¿un negocio? ¿una premonición? ¿una especie de juicio divino?

Hemos pasado ya las radiaciones, ahora estamos a la mitad de las quimioterapias. Desconozco si los efectos secundarios de éstas última podrán dejarnos continuar. Cada día eres menos tú. Más otro que ignoro. Sé que algo de mi muere contigo.

En la prevención del cáncer, según el Programa de Prevención, la lucha es contra un estilo de vida que condena a los seres humanos al estrés, a una mala alimentación, a la obesidad, al consumo excesivo de azucares, al sedentarismo, a la contaminación, a todo aquello que, paradójicamente, hace una bonita combinación con la consigna de cumplir con la cuota de producción diaria a costa de todo: de la hora de comida, del tiempo en familia, del acceso al deporte, al entretenimiento, del derecho no escrito pero imprescindible al tiempo de ocio.

Y, por supuesto, a costa de los derechos establecidos pero vulnerados de forma permanente: el del acceso a un trabajo cerca de casa, a un salario que garantice el bienestar, a una vivienda digna, a agua potable, a verdadera educación.

Las vías para combatir el cáncer siguen siendo agresivas, a pesar de lo que vendan los doctores. Los pocos que tienen acceso a ellas no tienen garantizado el alivio, como tampoco los que pagan enormes cantidades en hospitales privados. El éxito de someterse a los diferentes caminos para tratar el cáncer depende de muchas variables, entre ellas, la edad, la fortaleza del organismo, la disposición emocional de los pacientes. Echamos una moneda al aire, gira y gira… esperamos a que caiga.

Otra vez el bramido del cielo que hace vibrar los cristales, otra vez la tormenta, otra vez la imagen de tu rostro, tus pómulos pronunciados, tus ojos hundidos, tu mirada pérdida, tu boca cerrada, tu postración en la cama, la espera.

Previous post

PGR debe demostrar quién miente en el caso Lozoya, dice el diputado Marko Cortés

Next post

The New York Times declara como desastre ambulante el gobierno de Trump

Ana Lucía Acosta