Percepción PolíticaTinta Indeleble

Economía y crimen mueven a México… para abajo

El 2016, como año temiblemente peor que el 2015, se nos está viniendo encima.

Era de esperar que la violencia y el crimen, ligado a la corrupción se agudizaran en el país, y apenas amaneció el nuevo año se perpetró el asesinato de la alcaldesa de Temixco, Morelos. Las mafias que mandan en ese estado son las mismas que lo hacen en Guerrero, y con ello obtenemos la lamentable radiografía de lo que pasa en aquellas entidades donde hay un reguero de muertos.

De la economía se espera un crecimiento débil. Y ya comenzó esta semana. Ayer, el petróleo mexicano ligaba su cuarta jornada consecutiva de caída en su cotización en lo que va de 2016. La mezcla había descendido dramáticamente a 24.11 dólares, contra un costo de producción de 20 dólares. El primer día hábil del año, el lunes 4, el crudo mexicano se ubicaba en 27.04 dólares, el martes 5 se vendió en 26.26 y el miércoles en 24.75, para seguir su desplome ayer. Una pérdida de 2.82 dólares en lo que va de año.

Aquí nomás hay que recordar que el 1 de enero de 2015 el precio del crudo era de 44.1 dólares, por lo que a la fecha ha perdido 43.8 por ciento. Si eso fue lo malo. Ahora se espera lo peor.

El descenso del precio del petróleo es internacional y ha sido provocado por el empeoramiento de datos económicos de China y la disputa entre Arabia Saudita e Irán, que algunos dicen podría ser más negativa aún para el mercado.

Encima de ello, el deterioro, la corrupción y el saqueo son el pan de cada día en Pemex, que aumenta insensatamente su producción, mientras los países productores prefieren bajarla. Producir le sale caro para lo poco que le gana al crudo.

Y una cosa lleva a otra: como la paridad peso-dólar está atada al precio del petróleo y éste continúa bajando… Ayer la devaluación de nuestra moneda se reflejaba en una cotización que rompía la barrera de los 18 pesos en ventanilla bancaria. Además, probado está que a lo largo de estos meses de devaluación, todos aquellos que fijan precios y tarifas no se han tentado el corazón para subirlos, lo que hace prever que la llamada «cuesta de enero» se transforme en realidad en la «cuesta del año.

Va otro dato ominoso: el endeudamiento público está en un nuevo máximo. De acuerdo con datos de Hacienda, la deuda pública valorada en moneda nacional suma 7 billones 870 mil 595.6 millones de pesos, cifra que representa 43.3 por ciento del producto interno bruto calculado para este año de 18.18 billones de pesos.

Dicho débito se compone de las deudas interna y externa; la primera alcanzó en noviembre 5 billones 217 mil 839.3 millones de pesos, y la segunda llegó a 160 mil 295.3 millones de dólares.

Pese a que este gobierno sostuvo siempre que no iba a endeudar más al país, el hecho es que la deuda pública correspondiente a enero-noviembre de 2015, implicó un salto de 46.2 (la interna) y 30.1 por ciento (la externa) comparado con el monto que tenían ambos conceptos al arranque del actual gobierno, es decir, en 2012.

Se supone que Vicente Fox endilgó a cada mexicano una deuda cercana a 19 mil pesos; Felipe Calderón la incrementó a casi 39 mil pesos, y en la primera mitad de Peña Nieto el débito per cápita se aproxima a los 70 mil pesos por cabeza.

Los tres han tenido en su momento como frase favorita la de «Vamos por el rumbo correcto». Y así nos ha ido.

Previous post

Proponen simplificar importación de insumos para investigación científica

Next post

Plomo para alcaldesa; el narco manda

Juan Manuel Magaña

Periodista