Percepción Política

Apretón de cinturón, ¿de veras?

Apenas ayer lo comentábamos por aquello del recorte que viene a 246 programas presupuestales: la empobrecida población mexicana lleva 30 años apretándose el cinturón mientras nomás ha mirado el derroche con que se comportado la clase política.

El asunto es que ayer el secretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray Caso, se refirió al tema al decir que ahora le toca precisamente al gobierno apretarse el cinturón. El gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, dijo, está decidido a gastar mejor los recursos públicos y que ese dinero sea destinado a cuestiones que detonen el empleo y el desarrollo de los mexicanos y del país.

Comentábamos también en este espacio que el asunto del recorte anunciado para 2016 tiene también otro gran ángulo de interés: el de la gestación, o no, de la candidatura presidencial de Videgaray. El 2016 podría presentársele como un año decisivo para esta cuestión. De entrada, vamos a un año, el cuarto de esta administración, con una economía de antemano disminuida. Y ya van tres de lamentables resultados en la materia.

Ahora él dice textualmente: “No le toca a los ciudadanos ni a las empresas, le toca al gobierno apretarse el cinturón y la idea es que este ajuste se haga de manera inteligente, eficiente, y que el gasto público se ejerza mejor”.

La declaración denota ganas del funcionario de mantenerse viable para el 2018. Y es claro que está en la idea de querer convertir la adversidad en virtud. Se trata de que en un principio se va a revisar toda la estructura del presupuesto, algo muy laborioso que tomará varios meses para que se produzcan cambios respecto de años anteriores.

Hay que recordar que la Secretaría de Hacienda propuso anteayer eliminar 22 por ciento de los programas presupuestarios para 2016, al pasar de mil 97 a 851. De acuerdo con la estructura programática para el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2016, se trata de 246 programas que para el próximo año habrán desaparecido o se fusionarán con otros. Según la dependencia, se eliminarían 187 programas presupuestarios que dependen de las distintas secretarías y 26 de las entidades de control de directo, como el Instituto Mexicano del Seguro Social.

En fin, falta mucho para tener claridad sobre qué áreas de preocupación social pudiera darse la afectación presupuestal. Lo indeseable es seguir castigando más a la población, mientras ésta ve pasar casas, lujos y estilos de vida en la clase política basados en orígenes no siempre explicables.

Por lo pronto, la afirmación de Videgaray implicaría un desafío para sí mismo, el de imponer mesura e incluso cortarle las uñas largas a la élite gobernante. De lograrlo, todavía habría que ver si con ello le alcanza para sostener una candidatura.

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Juan Manuel Magaña

Periodista